140 CARACTERES PARA CAMBIAR EL MUNDO (I): Impacto de las redes sociales en las rebeliones árabes

04 febrero 2014 | Autor:admin

 Redes Sociales

Autora: Nina Wörmer

Las rebeliones llevadas a cabo por las sociedades de Túnez, Egipto, Libia, y actualmente Siria, en su lucha por mejorar las condiciones de vida y en contra de los sistemas políticos de sus respectivos países, han puesto de manifiesto el importante rol que juegan las redes sociales en las movilizaciones políticas y sociales del siglo XXI, especialmente en la región que conocemos como Mundo Árabe.

Es importante reflejar el impacto que internet tiene a lo largo del planeta para después medir, hasta donde nos sea posible, el impacto de las redes sociales como actores de incidencia política en lo que vamos a denominar como rebeliones en el Mundo Árabe.

El siguiente gráfico nos muestra el porcentaje de población, según regiones, que cuenta con acceso a internet:

penetracion_mundial_a_internet_por_continentes

Este gráfico nos muestra la diferencia en cuanto al acceso a Internet entre los llamados países desarrollados y los países del Sur.  Mientras que en las regiones “desarrolladas” podemos hablar de un acceso que alcanza el 70% de la ciudadanía, en los países del Sur la media será de un 31, 5%.

Si entramos a detallar la presencia de internet en la región que nos ocupa en este artículo, debemos destacar que el acceso por parte de los ciudadanos del Mundo Árabe se sitúa por encima de la media mundial, si bien hay que tener en cuenta las grandes desigualdades entre los países de esa región.

 Acceso a Internet en algunos países del Mundo Árabe[1]

Acceso a internet M.A

Podemos observar y constatar un aumento llamativo en todos los países que hemos clasificado en la tabla anterior, si bien es cierto que llama especialmente la atención el vertiginoso incremento en países como Siria o Marruecos, seguidos por otros como Túnez, Egipto o Yemen.

 

A la hora de analizar la presencia de internet en la población de esta región no podemos únicamente destacar el aumento entre los años 2000 y 2009, sino que tenemos que tener en cuenta el impacto que internet tenía a principios del milenio. Este dato es especialmente significante en casos como el de los Emiratos Árabes Unidos que, si bien “sólo” ha aumentado un 297% respecto al año 2000, cuenta con un porcentaje de acceso a internet muy superior a la media mundial.

Actualmente, según cifras de Naciones Unidas, más de 7.1 billones de personas son habitantes del planeta. De todas ellas más de 145 millones son usuarias de la red social Twitter, mientras que en el caso de Facebook se sobrepasaron los 500 millones en el año 2010[1].

Lo que nos vienen a indicar los datos anteriormente mencionados es que, si bien el promedio mundial de acceso a internet alcanza el 34%, sólo un 10% del total de usuarios utiliza las redes sociales de Twitter y Facebook.  Lógicamente no podemos tomar esta cifra como “real” si tenemos en cuenta los datos que hemos expuesto anteriormente: un 70% de la población de los países desarrollados tiene acceso a esta herramienta on-line, mientras que en los países del Sur sólo un 31.5% puede conectarse a internet.

Esta realidad nos demuestra claramente que internet sigue siendo un medio de comunicación en manos de una élite de la sociedad mundial y como tal, a día de hoy sigue siendo un canal de expresión e información limitado.

Bien es cierto que, tal y como hemos podido observar en la anterior tabla, se está dando un aumento muy significativo respecto al uso de internet, pero habría que matizar y ver qué parte de la sociedad de cada uno de los países puede utilizar esta “autopista de la información”. No es lo mismo ser un estudiante universitario en El Cairo que vivir en una región rural en Egipto. No es lo mismo tener acceso a internet desde el propio domicilio que sólo poder acceder a este servicio de forma esporádica cuando se visite un ciber-café.

Teniendo en cuenta estas limitaciones y el acceso restringido a internet, tenemos que dejar claro que, sin lugar a duda, está democratizando la información a nivel mundial.

Los recientes acontecimientos en Túnez, Egipto, Libia o Siria son un claro ejemplo de ello: los 140 caracteres que tiene a su disposición un usuario de la red social Twitter para expresar su opinión han logrado difundir mensajes claves para estas revueltas. Es la inmediatez con la que se divulgan estos llamamientos la que lleva al éxito los mensajes lanzados al mundo. El tan llamado “ciberactivismo” es un vehículo útil de coordinación de la sociedad civil, un canal para comunicarse y organizarse con un fin común: el cambio.

De hecho, el arrinconamiento al que se han visto sometidos los medios de comunicación no oficiales en países como Túnez, Egipto o Siria ha conllevado a potenciar las redes sociales y convertirlas así en un canal de información alternativo.

Debemos entender que en estas redes existe un intercambio constante de información, de opinión, de propuestas y de puesta en marcha de acciones que buscan congregar al mayor número posible de usuarios. Así, el usuario se da cuenta de que no es el único que apoya una propuesta y se siente amparado por el conjunto. El funcionamiento de estas redes es un claro ejemplo de que si bien uno sólo no puede cambiar el mundo, muchos “unos” sí pueden.

En este sentido cabe mencionar la figura de Mohamed Bouazizi, un ciudadano tunecino que se prendió fuego para protestar contra la corrupción que campa a sus anchas en su país. Seguramente, hace 50 años la figura de Bouazizi no hubiera tenido la misma repercusión mediática y política que ahora debido a la ausencia de medios de comunicación on-line. De hecho, la circulación masiva de los videos, grabados por testigos de su acción, hicieron estallar la llamada “Primavera árabe”. La muerte de Bouazizi, vista por unos pocos in situ y por millones a través de diferentes canales de internet es un claro ejemplo del efecto multiplicador de este medio.

Los logros que se han obtenido a través de estas herramientas on-line son realmente llamativos, especialmente al haber funcionado como catalizadores de las protestas, no sólo en los países en los que se estaban desarrollando, sino también a nivel global.

Así por ejemplo, a través de Facebook, otra de las redes que han sido un motor importante para el levantamiento de la sociedad civil en algunos países del Magreb, se logró convocar a más de 800.000 usuarios de la red a participar en una marcha virtual en apoyo a los manifestantes egipcios en 2011.

Otro ejemplo que demuestra la gran utilidad de este tipo de medios on-line en la era de la globalización es la siguiente afirmación realizada por un manifestante en El Cairo en 2011: “Utilizamos Facebook para organizar las protestas, usamos  Twitter para coordinarnos y YouTube para contar nuestra realidad al mundo”.

Podemos afirmar que para los gobiernos de los países en los que se están llevando a cabo estas revueltas, internet es una clara amenaza. Así, por ejemplo, el gobierno egipcio interrumpió los servicios de internet y de telefonía móvil para intentar frenar la difusión de mensajes lanzados desde este medio.

En el caso sirio, desde 2012 los cortes de internet han sido numerosos, en algunos casos los mismos han durando hasta 19 horas. Pero en Siria, internet juega un doble papel, ya que en este país se está haciendo uso de este medio tanto desde el gobierno sirio como por parte de los rebeldes. Así, Bashar al Asad, creó una cuenta de Twitter y de YouTube para lanzar mensajes a sus seguidores, mientras que las fuerzas rebeldes hacen llegar mensajes al presidente a través de estos medios.

Mientras, en Libia se bloqueó el acceso a la página de You Tube después de que se colgaran unos vídeos de la familia de Gadafi y de las manifestaciones y durante algunos días, al igual que en Egipto, se ha llegado a la suspensión total de la red. Lógicamente no podemos caer en la falacia de pensar que todo lo que se publica en internet es verdad, ni mucho menos, pero la finalidad de este artículo no es entrar a valorar este aspecto.

Para dar algunos datos respecto a la presencia e importancia de las redes sociales dentro del desarrollo de las rebeliones llevadas a cado en diferentes países del Magreb y Oriente Medio debemos hacer referencia a un estudio llevado a cabo por la Universidad de Washington.

Según los datos de dicha investigación, llevada a cabo por Phil Howard, la semana antes de que el presidente egipcio Hosni Mubarak renunciara a su cargo, debido a las fuertes presiones sociales, el número de tweets enviados desde Egipto y el resto del mundo en los que se hacía referencia a la necesidad de un cambio político en el país árabe aumentaron de 2300 diarios a 230.000 mensajes al día. El mismo efecto se pudo atestiguar en la cantidad de videos que mostraban las manifestaciones: los 23 vídeos más visionados sobre las protestas en Egipto alcanzaron alrededor de 5.5 millones de visitas.

Después de dar sólo algunos ejemplos de la implicación de internet y redes sociales como Facebook y Twittert  queda claro que las redes sociales se están convirtiendo en un elemento político a tener en cuenta tanto para los que, desde las bases, quieren rebelarse contra el poder o las injusticias de sus gobiernos, como para los que están en el poder y quieren aferrarse a él.

Las redes sociales son una nueva herramienta política y social clave que si bien aún no está al alcance de toda la población mundial, bien utilizada puede hacer cambiar la historia de muchas vidas y alterar, aunque sea sólo un poco, el rumbo de la historia.



[1] La autora no ha encontrado datos fiables y contrastados más cercanos en el tiempo.

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