Cooperación y financiación al desarrollo

25 abril 2011 | Autor:admin2

Tradicionalmente se entiende la Cooperación al Desarrollo como el flujo de fondos que los países desarrollados envían a los Países en Vías de Desarrollo (PVD) con el objetivo de favorecer su crecimiento económico, y, por ende su desarrollo económico y social. La Cooperación al Desarrollo se basa en la idea de que el ahorro interno de los países en vías de desarrollo es insuficiente para financiar las inversiones necesarias para su crecimiento, y los fondos recibidos desde los países ricos servirían para rellenar ese diferencial entre ahorro interno y necesidades de inversión. Estas inversiones pueden destinarse a infraestructuras, capital humano -conocimiento, formación-, reformas institucionales, salud, tecnología, etc.

La cooperación al desarrollo no es la única forma de financiación internacional ni necesariamente la más importante. Otras formas de financiación internacional son la inversión exterior directa -financiación de proyectos privados, instalación de empresas extranjeras, etc…-, las remesas de los emigrantes en el exterior, los recursos generados por las exportaciones o los impuestos a las importaciones (aranceles) o el acceso a los mercados financieros internacionales -emisión de deuda pública en mercados internacionales, etc. La cooperación al desarrollo cobra importancia especialmente en aquellos países que tienen dificultades para acceder a los mercados financieros internacionales o que no reciben inversión exterior directa en suficiente magnitud.

  

Cuando la cooperación al desarrollo es realizada por agentes públicos recibe el nombre de Ayuda Oficial al Desarrollo o AOD.

  

En terminología de la AOD, los países que envían fondos son conocidos como donantes, y los países que los reciben son conocidos como receptores. Esta terminología, que tiene una concepción muy unilateral de la Ayuda, se está utilizando cada vez menos y está siendo sustituida por la terminología de países donantes y países socios.

  

Clasificación de la AOD.  Agentes de la AOD.

  

La Ayuda Oficial al Desarrollo se clasifica tradicionalmente en diferentes categorías:

l . Por su naturaleza, se puede hablar de AOD reembolsable -sobre la base de préstamos- o no reembolsable.

La AOD reembolsable son créditos en condiciones favorables que las instituciones dedicadas al desarrollo destinan a los PVD. Dichos créditos se otorgan generalmente con un tipo de interés más bajo que el vigente en el mercado internacional, con largos plazos de amortización, y con varios años de carencia (período existente entre la recepción del crédito y el comienzo del reembolso). Las condiciones de estos créditos vienen determinadas por la normativa conocida como Consenso OCDE.

La AOD no reembolsable se basa en donaciones o subvenciones a fondo perdido, es decir, que no deben ser devueltas por el país socio. La AOD no reembolsable puede ser financiera -envío de fondos-, pero también entran en esta categoría la asistencia técnica -envío de asesores o técnicos para asesorar un determinado proyecto o política- , ayuda alimentaria -envío de alimentos-, ayuda humanitaria -envío de materiales de socorro en caso de emergencias naturales o crisis políticas, guerras, etc…

2. Por su origen, se puede hablar de AOD mutilateral o AOD bilateral.

La AOD multilateral es la ofrecida por las instituciones internacionales, tales como el Bando Mundial, las diferentes agencias de Naciones Unidas, la Unión Europea, etc.

Se suele distinguir entre AOD Multilateral Financiera o no Financiera. La AOD Multilateral Financiera son los créditos en condiciones concesionales ofrecidos por los Bancos Internacionales de Desarrollo, tales como el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Asiático, etc… Estas instituciones son conocidas como las Instituciones Financieras Internacionales (IFI’s)

La AOD Multilateral no financiera es la AOD ofrecida sobre la base de donaciones, y generalmente está vinculada a organismos y agencias de las Naciones Unidas, tal y como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, el Programa Mundial de Alimentos. En esta categoría entra también el grueso de la cooperación que realiza la Unión Europea.

La AOD bilateral es la que realizan los países donantes en una relación directa con los países socios/receptores. Suele basarse en acuerdos de cooperación sobre la base de proyectos conjuntos, apoyo al presupuesto general del estado o a una determinada política pública -apoyo sectorial a educación, sanidad, etc.

La mayoría de las agencias financiadoras participan en la Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, principal foro internacional en materia de calidad y cantidad de la AOD. El CAD, además de emitir informes y guías de estandarización de la AOD, realiza periódicamente informes generales y por país donante sobre la calidad y la cantidad de la AOD.

Cantidad y Calidad en la AOD. Compromisos internacionales.

 

  

Pese a que el compromiso de la comunidad internacional de destinar el 0,7% del producto interior bruto se realizó por vez primera en 1970, lo cierto está en que las cifras reales están todavía muy lejos de esta promesa.

  

Para 2007, los países donantes han destinado 103.655 millones de dólares a Ayuda Oficial al Desarrollo. Sólo cinco países del mundo (Noruega, Suecia, Países Bajos, Luxemburgo, Dinamarca) cumplen con el objetivo del 0,7%. Para 2007, España ocupaba el séptimo puesto en la lista de donantes en términos absolutos y el noveno en términos relativos, con un esfuerzo del 0,41% del PIB.

  

Jordi Torres

Durante los años noventa y principios de los años 2000, la comunidad internacional ha ido asumiendo nuevos compromisos en materia de cooperación al desarrollo. Los más importantes están sintetizados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aprobados por las Naciones Unidas en el año 2000, y que recogen una serie de ocho objetivos relacionados con la lucha contra la pobreza, la educación, la salud, el medio ambiente y la igualdad entre hombres y mujeres, a ser cumplidos en 2015.

  

Otros compromisos internacionales son la iniciativa 20/20 que compromete a destinar el 20% de la AOD en los Sectores Sociales Básicos, o el compromiso de destinar el 20% de la AOD a los llamados PMA (Países Menos Avanzados).

  

La AOD se evalúa no sólo por su cantidad sino por su calidad: se suelen considerar criterios de calidad los vinculados a si la AOD es reembolsable o no reembolsable -a mayor grado de concesionalidad, más calidad-, si va destinada a sectores prioritarios o no, o si es ligada (vinculada a la compra de bienes y servicios del país donante) o no. El escaso impacto de la AOD en los países socios ha impuesto la necesidad de evaluar la calidad de la ayuda y su impacto real.

  

Un elemento central de este debate es la apropiación de la estrategia de desarrollo por parte de los países socios y la condicionalidad de la AOD, es decir, el conceder la AOD a un PVD a condición de que realice una serie de reformas políticas o económicas de diferente índole. En los años 80 y 90 se hicieron famosos los Programas de Ajuste Estructural del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que condicionaban sus créditos a importante programas de reforma macroeconómica con un fuerte contenido desregulador y liberalizador, inspirado en lo que se denominó el Consenso de Washington. Muchos de estos programas, según confesó el premio Nobel de economía Joseph Stiglitz tras su paso por el Banco Mundial como economista jefe, se replicaban de manera automática de un país a otro sin tener en cuenta las condiciones propias de cada país, con unos resultados frecuentemente desastrosos en términos de desarrollo social. Esta, y otras experiencias, han demostrado que intentar imponer una estrategia de desarrollo sin consensuar sus contenidos con la población es una táctica ineficaz y contraproducente.

  

Nuevos debates en la Ayuda Oficial al Desarrollo.  

A partir de la Cumbre de Monterrey, en 2002, se viene produciendo un fuerte debate en relación a la calidad y la eficacia de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Fruto del mismo, se han elaborado nuevos principios que pretenden situar al gobierno del país socio como principal protagonista de su propio desarrollo. Estos principios están recogidos en la Declaración de París sobre Eficacia de la Ayuda, y velan por el cumplimiento de criterios de coordinación y armonización de la AOD de los países donantes, con del fin de evitar duplicidades y descoordinaciones, la apropiación por parte de los países socios de sus propias estrategias de desarrollo, la alineación de la AOD con la estrategia de desarrollo del país socio, y la gestión de la AOD orientada a resultados, en un clima de mutua responsabilidad entre donantes y socios.

La declaración de París se impone el objetivo de alcanzar un alto grado de coordinación y complementariedad de la AOD tanto bilateral como multilateral para el año 2010, por lo que la mayoría de los países donantes están en un proceso de revisión de sus estrategias de cooperación para incorporar dichos principios.

Paralelamente al debate sobre la calidad y la eficacia, desde 2003 la Alianza Contra el Hambre y la Pobreza, grupo de países impulsado inicialmente por Ricardo Lago (Entonces presidente de Chile), Lula (Presidente de Brasil) y Chirac (entonces Presidente de Francia) está trabajando por la determinación de mecanismos innovadores de financiación para el desarrollo. Entre los mecanismos explorados se incluyen las loterías mundiales, un impuesto global sobre emisiones de CO2, impuesto sobre los billetes de avión, partenariados con empresas privadas, o la misma Tasa Tobin. España, que participa en dicha Alianza, lidera la reflexión en materia del uso de Remesas para el Desarrollo.

PDF24    Enviar artculo en formato PDF   


Deja tu comentario

Advertise Here