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Género en la cooperación internacional al desarrollo

25 abril 2011 | Autor:admin2

Desde la aprobación de la carta fundacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la declaración de los derechos humanos, distintos y numerosos movimientos de mujeres han  venido denunciando, a largo de la segunda mitad del SXX,  el incumplimiento sistemático de los derechos de las  mujeres, reivindicando su aplicación formal y  real  mediante un cambio de políticas y específicamente de las que perpetúan la discriminación y permiten la desigualdad de género.

Como consecuencia de las iniciativas de las organizaciones de mujeres ante Naciones Unidas, se celebrará  en 1975 la I Conferencia mundial de las mujeres en México comenzando entonces que lo que se denominó “la década de las mujeres”. En este sentido, 1979 será un año especialmente importante en el proceso, al aprobarse la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW[1]), primera legislación internacional que reconoce la situación de discriminación que afecta a la mitad de la población mundial y a los derechos de las mujeres.  La Conferencia Mundial de  Naciones Unidas sobre las mujeres celebrada en Beijing en 1995 marcará un hito en el contexto de las políticas multilaterales, al introducir en el enfoque de género  en el desarrollo (GED).

Foto: Antonio Rodríguez Bajo

Las políticas  aplicadas desde la década de los 50 bajo el enfoque MED partían de un concepto desarrollista e instrumental de las mujeres como fuerza de trabajo y sostén de la institución familiar  sin incidir en su desigual situación social, política y económica y su papel de subordinación respecto a los hombres. Como es sabido, dicha orientación ha tenido un negativo impacto de género, como reflejan los indicadores de desarrollo sostenible para finales del S. XX y principios del XXI, que registran una creciente feminización de la pobreza -70% de las personas empobrecidas son mujeres-;  la feminización del analfabetismo  -dos tercios de la población femenina sin estudios- o la  baja participación política y la negación de derechos jurídicos básicos como los que se refieren al acceso a la propiedad de la tierra o la herencia en determinados países receptores de AOD.

Hasta la aparición del enfoque GED, la inequidad de género no  ha sido considerada como obstáculo para el desarrollo, ni objeto de atención política. La aplicación efectiva del enfoque GED, además de incidir en la  mejora de la condición de las mujeres, evidencia la necesidad de trabajar hacia un cambio en su situación social mediante de la consideración de sus intereses estratégicos,  no sólo  a través del acceso a determinados bienes y servicios, sino del control por parte de las mujeres de dichos servicios y recursos. La meta a conseguir es un desarrollo equitativo realizado conjuntamente por mujeres y hombres como  agentes de su propio desarrollo. Implica la participación equitativa en los procesos y para ello “es indispensable un cambio en las relaciones entre hombres y mujeres que repose en la igualdad de género” (ONU, 1996).

Áreas a las que prestar atención

En consecuencia, toda estrategia de desarrollo humano y sostenible debe asumir e incorporar las siguientes visiones:

Género: Se refiere al significado que la sociedad otorga a la diferencia relacional entre mujeres y hombres. En la mayoría de las sociedades actuales se trata de relaciones de poder y de subordinación socialmente construidas, que asignan roles diferenciados y tareas distintas para hombres y mujeres,  discriminatorias para las mujeres. El género es una identidad –de mujer, de hombre-  aprendida y adquirida que varía ampliamente intracultural e interculturalmente.

Perspectiva o enfoque de género: implica asumir las variables sexo y género como herramientas de trabajo y categorías de análisis y así identificar  las diferencias de roles y tareas de hombres y mujeres en una comunidad, en un proyecto, en un espacio de trabajo o relación, así como  las relaciones de poder y desigualdades que se producen. Esta perspectiva implica reconocer las causas que producen estas desigualdades y establecer mecanismos para  su eliminación, incidiendo en la remoción de obstáculos que generan las relaciones de poder que producen la subordinación y exclusión de las mujeres. Se trata de una perspectiva incluyente, que afecta  por igual a hombres y mujeres en todo el mundo.

Empoderamiento: Estrategia adoptada por la Conferencia de Beijing para que mujeres asuman el control sobre sus vidas, su dignidad, conocimientos y autonomía, tanto a nivel individual como colectivo. Es por tanto un proceso y también un resultado de acciones y políticas realizadas con perspectiva de género para  reducir la discriminación contra las mujeres y luchar contra la desigualdad existente en los sistemas patriarcales.

Mainstreaming de género o transversalidad: consiste en incluir y valorar la variable de género en cualquier programa  de desarrollo, situando los objetivos de igualdad de género como corriente principal en las prioridades de las agendas políticas. Aplicar  el “mainstreaming” significa:

  • Influir en la financiación, elaboración, seguimiento y evaluación de  las políticas, teniendo en cuenta las diversas situaciones y necesidades de mujeres y hombres;
  • Formar en materia de genero a todas las personas encargadas de elaborar y gestionar dichas políticas;
  • Aportar información y análisis  sobre la situación, posición y recursos de  mujeres y hombres en las políticas públicas.

Políticas de igualdad de género y gobernabilidad

Para asegurar que la equidad de género sea motor y resultado de un proceso de cambio en las relaciones de poder desiguales y alcanzar el pleno ejercicio de la ciudadanía, es necesario promover mecanismos de empoderamiento de participación y cohesión social a favor de la igualdad como son:

  • Adoptar leyes nacionales de igualdad y no-discriminación en relación a las normas internacionales de género aprobadas y suscritas por los Estados.
  • Aprobar  una legislación específica para la igualdad de género, la seguridad integral de las mujeres y contra la violencia de género, así como planes de igualdad nacionales, regionales y locales.
  • Adoptar el enfoque de Género como  prioridad en los planes de desarrollo y en las estrategias de lucha contra la pobreza el sector género.
  • Apoyar a las organizaciones de la  sociedad civil  mediante acciones concretas para el empoderamiento de las mujeres, especialmente de aquellas que sufren las peores formas de discriminación y exclusión social.

Género y construcción de la paz

La discriminación de género se incrementa en situaciones de conflictos armados y crisis humanitarias y aumentan las manifestaciones de violencia, discriminación, vulnerabilidad y exclusión de las mujeres y las niñas. Al mismo tiempo, las mujeres juegan un papel fundamental en estos contextos, articulando la cohesión social y  la organización capaz de ofrecer servicios y redes  informales de salud y cuidado, la  adecuada utilización de los recursos naturales y económicos de subsistencia,  o la creación de redes de protección y seguridad contra las distintas formas de violencia que sufren ellas y las personas a su cargo,  siendo además negociadoras activas en la construcción de paz en todo el mundo[2].

Actores y tendencias institucionales clave

A continuación se facilitan las principales instituciones estratégicas[3].

a) Ámbito  multilateral: Organismos Internacionales con mandato específico para la igualdad de género

  • UNIFEM: Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer. Creado en 1976, provee asistencia técnica y financiera para iniciativas innovadoras que promueven el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género. En la actualidad, su labor influye en la vida de mujeres y niñas de más de 100 países. Traslada al ámbito Naciones Unidas las cuestiones fundamentales que afectan a  la vida y derechos de las mujeres, con el fin de abogar por el cumplimiento de los compromisos vigentes adoptados en favor de las mujeres.
  • INSTRAW: Centro de formación y capacitación de las mujeres de Naciones Unidas cuya misión es la de promover y realizar programas que contribuyan al empoderamiento de la mujer y la igualdad de género a través de la investigación aplicada, el intercambio y la difusión de información, la formación y el fortalecimiento de capacidades.
  • DAW: División para el Avance de las Mujeres de Naciones Unidas aboga por la mejora de la situación de las mujeres en condiciones de igualdad con los hombres, como actores iguales, socios y beneficiarios del desarrollo sostenible, los derechos humanos, la paz y la seguridad. Una de sus principales misiones es apoyar la puesta en práctica y seguimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra Mujeres y su Protocolo Opcional.
  • OSAGI: Oficina de la Asesora Especial en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer, cuya misión es la de  promover y reforzar la puesta en práctica de la Declaración del Milenio, la Declaración y la Plataforma para la Acción de Beijing el Documento de Resultados de la sesión especial de la Asamblea General sobre Beijing+5 y Beijing+10.
  • UNFPA: Fondo de cooperación internacional para el desarrollo en apoyo  de los países y la utilización de datos socio-demográficos para la formulación de políticas y programas de reducción de la pobreza y aseguramiento de los derechos reproductivos de las personas. La igualdad de género es  una de sus prioridades en la organización.
  • IANWGE:  Red interinstitucional sobre la mujer y la igualdad de género (IANWGE) que está formada por las distintas entidades y unidades de género de las diferentes agencias de las Naciones Unidas. Dicha red está presidida por la Asesora Especial en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer. IANWGE supervisa y controla la incorporación de una perspectiva de género en el trabajo programático, normativo y operacional del sistema de las Naciones Unidas.
  • PNUD: Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo con un papel central en el avance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que establecen metas e indicadores para reducir la pobreza, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación del medio ambiente y la discriminación contra las mujeres para el año 2015. El PNUD abarca las líneas de gobernabilidad democrática, reducción de la pobreza, prevención y resolución de conflictos, energía y medioambiente, y VIH/SIDA. Asume la igualdad de género y su transversalidad en todas sus actuaciones.
  • OMS: Su mandato se refiere al desarrollo de la salud como derecho fundamental las personas, con un enfoque que atiende a las diferencias biológicas y sociales entre mujeres y hombres, así como los pasos a seguir para lograr la igualdad en la salud para todas las personas.
  • OIT: Agencia tripartita de Naciones Unidas que reúne a gobiernos, patronales y organizaciones sindicales para concertar acciones conjuntas destinadas a promover el trabajo decente en el mundo. La oficina para la Igualdad de Género, vela para que la transversalidad de género se aplique en  los 4 objetivos estratégicos: normas internacionales, empleo, protección social y diálogo social tripartito.
  • Dirección General de Desarrollo (DGDEV) de la Comisión Europea: esta Dirección se encarga de formular políticas de desarrollo en África Subsahariana, Caribe y Pacífico desde un enfoque global y sectorial en  diversas áreas como la integración regional y el comercio, el medioambiente y la gestión sostenible de recursos, infraestructuras, comunicaciones y transporte, agua y energía, desarrollo rural, planificación territorial y seguridad agrícola y alimentaria, gobernabilidad, democracia y derechos humanos, prevención de conflictos, cohesión social y empleo. Todas sus políticas asumen el enfoque de igualdad de género y el  enfoque de derechos humanos Cuenta con una Unidad para la Mujer y el Desarrollo.
  • Otras Direcciones Generales de Comisión Europea: DG de Investigación: Unidad para las Mujeres y la Ciencia y la DG de Relaciones Exteriores: Unidad de Mujeres y Desarrollo.
  • GENDERNET: Red para la igualdad de género del CAD/OCDE : Red encuadrada  en el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación al Desarrollo Económico, orientada a mejorar la calidad y la eficacia de la la AOD, mediante la promoción de buenas prácticas del conocimiento en cuanto al análisis y puesta en marcha de proyectos de género. Juega un papel de catalizador y facilita asesoramiento especializado en gender mainstreaming en los trabajos del CAD sirviendo de soporte a los países socios. Desde 2005 realiza un trabajo de análisis y propuestas para aplicar la Declaración de París en los temas de género y reforzar el mandato de Género en la Agenda  referida a la revisión de cumplimiento de dicha Declaración en el III Foro de Alto Nivel sobre eficacia de la ayuda que se celebrará en Accra

B) Ámbito nacional: Retos en el contexto nacional de cambio de la cooperación española

Aprobada en 2008 la Estrategia de “Género en Desarrollo” de la Cooperación Española en cumplimiento del Plan Director 2005-2008, cabe resumir los retos de cambio en la cooperación española , como los siguientes[4]

En un contexto internacional de cambio de las políticas para el desarrollo:

  • Servir de catalizadora de las lecciones aprendidas en la aplicación de la Plataforma de Beijing (10 años y más) y en los ODM (2000+5).
  • Que el enfoque GED se adapte e integre con la puesta en práctica de la Declaración de París en el ámbito internacional.
  • Impulsora del multilateralismo activo y estratégico en la transición y apoyo a la nueva arquitectura de género en la reforma de ONU.

En el contexto transformador para la cooperación española en su conjunto:

  • Referente en el proceso complejo de transformación que inicia el actual Plan Director, del sistema de cooperación en todos sus niveles para una mejora de la calidad de la AOD: Mainstreaming  género desde la planificación estratégica a la programación, la gestión, el seguimiento y la evaluación.
  • Adecuada a un incremento presupuestario proporcional a la dimensión del cambio, tanto en lo multilateral como en lo bilateral.
  • Adaptada para su aplicación en la reforma estructural de la propia SECI/AECID.
  • Plural y aglutinadora de diferentes actores de la cooperación española, para favorecer la coherencia de políticas, la coordinación y armonización entre todos para alcanzar una mayor efectividad de la ayuda, evitar duplicidades y enfoques no alineados con la igualdad de género.
  • Combinar la integración del Enfoque GED en los instrumentos tradicionales de programas y proyectos, y abordar su aplicación en los nuevos instrumentos, referidos a la ayuda sectorial y presupuestaria.

Líneas de trabajo de la sociedad civil

Resumimos a continuación las líneas estratégicas del trabajo que se viene realizando desde 1989 por el Grupo de Género y Desarrollo de la Coordinadora de ONG de Desarrollo de España[5], sin que ello pretenda oscurecer la importancia del trabajo  que realizan muchas otras redes y organizaciones de sociedad civil, y del movimiento de mujeres. Nos limitamos por tanto a las líneas de trabajo del sector de la cooperación.

En el Código de Conducta  de la Coordinadora se afirma que la igualdad de género es un aspecto decisivo del pensamiento y acción de las ONGD [6] y, para ello, se han  establecido mecanismos de trabajo y de seguimiento concretos como el que se refiere a la constitución de un Grupo de Género y Desarrollo. Partiendo de la constatación de que el trabajo con mujeres se ha considerado a menudo como un sector más de la  cooperación, sin la orientación estratégica y política que requiere alcanzar el objetivo de igualdad,  las principales líneas de acción del Grupo de Género y Desarrollo (GGD)  han sido las siguientes:

  1. Promover el debate sobre enfoque y análsisi de género tanto al interior como al exterior de las organizaciones y de la propia Coordinadora, para que las ONGDs lo incorporen  como eje transversal en su trabajo de cooperación al desarrollo.
  2. Hacer seguimiento, difundir e influir en la política estatal y europea, en las cuestiones relacionadas con el género y desarrollo
  3. Trabajar en espacios de intercambio y reforzar redes: con otros grupos de género, autonómicos, sectoriales y de redes internacionales; con el movimiento de mujeres; entre las ONGDs y el movimiento de mujeres del Sur y del Norte.

Por ultimo, y como cuestión de próxima actualidad[7], cabe destacar el proceso consultivo  que está siendo impulsado  por las organizaciones y redes de mujeres sobre la Declaración de París (DP), planteando la necesidad de insertar la Agenda de la Eficacia de la Ayuda con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)[8],  el proceso de Financiación para el Desarrollo,  la revisión del Consenso de Monterrey y el camino hacia Doha,  así como respecto a la  Organización Mundial del Comercio (OMC) y el papel de las instituciones financieras internacionales en la definición de las políticas macroeconómicas y de desarrollo. En este sentido, entre las recomendaciones efectuadas, se subraya que:

  • Donantes y gobiernos de los países en desarrollo deben reforzar las capacidades, recursos y autoridad de los distintos mecanismos nacionales de la mujer (Institutos de la Mujer) en los diferentes países,  con el fin de que dichas instituciones puedan apoyar y realizar el seguimiento de las políticas de los ministerios e instituciones gubernamentales,  de los parlamentos, incluyendo en la planificación nacional del desarrollo la asignación de las partidas presupuestarias destinadas a la igualdad de género y a  los derechos de las mujeres.
  • El sistema de seguimiento de la aplicación de la DP debe abordar  un plan estratégico para financiar la igualdad de género[9]. Ell empoderamiento de las mujeres debe quedar reflejado explícitamente en las directrices de los presupuestos así como en las cantidades que se destinen a la  formación de capacidades para integrar el enfoque de género en las finanzas públicas.
  • Los recursos deben asimismo crecer significativamente en apoyo de las organizaciones  y movimientos de derechos de las mujeres, a través de una financiación predecible, plurianual y orientada a la financiación de sus gastos de funcionamiento, ya que las organizaciones de derechos de las mujeres deben ejercer una función de control  e incidencia en todos los niveles y muchos mecanismos de financiamiento no resultan accesibles a un amplio número de organizaciones, sobretodo de las organizaciones de base.

 


[1] Siglas en inglés

[2] En octubre del 2000, el Consejo de de Seguridad de las Naciones debatió por primera vez en su historia, la forma en cómo las mujeres estaban siendo protagonistas de iniciativas de construcción de paz en sus sociedades, y al mismo tiempo, cómo la naturaleza de los conflictos armados contemporáneos afecta de forma diferente a hombres y mujeres. Nace entonces la Resolución 1325 sobre las Mujeres, la Paz y la Seguridad, fruto de un proceso de presión política liderado por organizaciones de mujeres implicadas en el campo de la construcción de la paz. En noviembre 2007 se aprobaba el Plan de Acción  del Gobierno de España para la aplicación de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (2000) sobre Mujeres , Paz y Seguridad.

[3] Fuente: Anexos Estrategia de “Género en Desarrollo de la Cooperación Española”. Ver www.maec.es (publicaciones cooperación Española)

[4] Fuente: Publicación de la “Estrategia de en Desarrollo de la Cooperación Española”. Ver www.maec, publicaciones

[5] Actualmente forman parte del GGD las siguientes organizaciones: Acsur-Las Segovias, AIETI, Ayuda en Acción, Cruz Roja,, IPADE, Manos Unidas, INterred, Mujeres en Zopna de Conflicto, Paz y Desarrollo y Solidaridad Internacional

[6] Código de Conducta un marco para la solidaridad. Accesible en la página web de la CONGDE: http://www.congde.org/documentos/marco.doc

[7] Ver www.wide-network.

[8] Ver publicación “ODM: una mirada a mitad de camino”  cuyo Capitulo referido al ODM 3 ha sido elaborado por el GGD incluyendo aportaciones transversales  para el resto de Objetivos. www.pobrezacero.org

[9] Las organizaciones que participaron en la consulta,  reclaman a donantes y países en desarrollo la adopción de la recomendación que proviene de  la reunión del Grupo de Expertos de Naciones Unidas sobre financiación de la igualdad de género, y  que pide a los gobiernos el compromiso de  destinar el 10% de la ayuda para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres para el 2010, destinando el 20% en el 2015 y , estableciendo  a dichos efectos,  un Plan de Acción de donantes, países receptores y del CAD para alcanzar dicho objetivo.

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