Pautas para informar

Javier Bernabé Fraguas
Toni Cano
Luis Méndez

Muchos y muchas colegas a los que va a llegar esta guía ya tienen experiencia más que demostrada en la cobertura de acontecimientos y procesos en los diversos Países del Sur, o como poco en alguno de ellos. Pero otros todavía no han tenido la oportunidad de cubrir nada de lo ocurrido en estas regiones del mundo.

A continuación queremos compartir con todas y todos vosotros algunas pautas que como periodistas nos han sido muy útiles en nuestros años de profesión sobre el terreno. Esa es nuestra intención, compartir para que el camino que se vaya abriendo sea más fácil de transitar para todos. Ojalá veáis utilidad en este breve material.

 

1- Formación específica

Estamos llamando Países del Sur a lo que se corresponde geográficamente con América Latina, África y Asia. Son zonas de las que, en la mayoría de los casos, no se tiene gran conocimiento general y/o previo, especialmente si las comparamos con otras regiones del planeta. La formación por lo tanto se hace fundamental, sea como sea.

Lo óptimo sería hacer algún estudio de postgrado sobre este ámbito, pero en el peor de los casos hay que ser autodidacta y localizar información suficiente para, por lo menos, tener nociones básicas, reales y contrastadas del lugar al que se va y de lo que rodea al tema que nos toque cubrir.

En el caso de no viajar al terreno y tener que elaborar el material desde nuestro medio, se debería consultar a especialistas en la materia que podemos encontrar en nuestro país y que pueden dar claves fundamentales para comprender lo que esté pasando.

2- Responsabilidad social

En muchos casos vamos a ser los únicos ojos y oídos para nuestras audiencias que, fieles al medio para el que trabajamos, creen que lo que contamos del lugar donde estamos es una realidad única e indiscutible, ya que su conocimiento sobre estas áreas geográficas es menor que el que suelen tener de otras.

La responsabilidad que el periodista tiene con la sociedad a la que pertenece a la hora de hacer su trabajo debe estar especialmente presente.

3- Contraste y apertura a nuevas fuentes

La obligación de contrastar las informaciones se vuelve imperiosa cuando existe polarización social o conflictos políticos y económicos.

El periodista debe moverse con independencia y no involucrarse con una sola de las partes por mucha razón que ésta cargue, por lo que también es necesario acudir a otras fuentes como las ONG, las organizaciones humanitarias, los agentes sociales y los actores de solución que pueden aportar una perspectiva más global, menos sesgada de lo que está ocurriendo.

4- Perseverancia y lucha contra el rumor

A veces no basta con contrastar fuentes dispares. En situaciones especialmente conflictivas, se impone la perseverancia y rebuscar más a fondo.

Hay que tener mucho cuidado con los rumores que acaban convertidos en verdades y que suelen circular disfrazados de noticias de última hora. Por más fiabilidad que tenga la fuente, debemos contrastar la información y resistir el impulso de difundirla hasta que hayamos corroborado su autenticidad.

Fotografía: Jabo

5- Fuera prejuicios

No hay que llegar al país con ideas preconcebidas, aunque sí convenientemente documentado.

El periodista debe intentar sumergirse en la realidad cotidiana para comprenderla. Recorrer las calles de la ciudad, ir a los comercios y lugares donde acude la gente y hablar con el pueblo llano es una buena manera de completar la visión informativa, que debe ser alimentada también por la opinión de los más favorecidos. Conviene salir de la capital.

6- Inmersión en la sociedad

Buscar nuevos manantiales informativos y personajes, en la medida de lo posible inéditos, que reflejen lo que sucede. Hay que evitar los lugares trillados por la prensa, que pierden autenticidad.

El rastreo diario de los medios de comunicación locales nos permitirá conocer mejor los derroteros del país y nos puede orientar sobre posibles crónicas o reportajes que interesen a nuestras respectivas audiencias.

No obstante, hay que ser consciente de los intereses, políticos y/o económicos, a los que responden los medios y las fuentes habituales, muchas de ellas tendenciosas y a las que se recurre precisamente por ser de fácil acceso.

7- Firmeza ante las presiones de nuestros jefes exigiendo primicias

Hasta donde se pueda, y respetando la línea editorial del medio para el que se trabaje, hay que mantenerse firmes ante los jefes cuando piden con urgencia una primicia.

En la mayoría de los casos, los temas que se van a trabajar cuando tratemos los Países del Sur son complejos ya que van a reflejar realidades poco lineales, con muchos actores implicados y numerosas fuentes.

Podemos dejarnos llevar por el ansia de la exclusiva y que nos cuelen un hecho incompleto, e incluso falso, sencillamente por no haber sido rigurosos y haberle dedicado menos tiempo del necesario.

Se han dado casos en los que fuentes o actores implicados en el material periodístico publicado o emitido han desmentido al periodista, que cayó en la trampa de la primicia y descuidó el rigor.

8- Cuidado con Internet

En Internet podemos encontrar información de calidades muy diversas, la dificultad máxima radica en saber seleccionar.

Por ejemplo, las fuentes incluidas en esta guía han sido revisadas minuciosamente, pero el tiempo dedicado a ello ha sido prolongado. Es prácticamente imposible tener ese tiempo en el trabajo cotidiano y hay documentos en Internet realmente valiosos.

Por eso consultar a los más veteranos de nuestra redacción es clave y también a los expertos temáticos y geográficos que hemos podido ir conociendo, ya mencionados en el punto 1 de estas pautas.

La fiabilidad de las páginas web con las que trabajemos cotidianamente tiene que ser contrastada, y aunque sea muy laborioso se hace necesario establecer un orden y una jerarquía en este tipo de fuentes.

Desgraciadamente el abuso de Internet a la hora de hacer trabajos periodísticos sobre los Países del Sur es sublime. No debemos olvidar que Internet es una herramienta muy importante, pero no puede convertirse en el fundamento primordial de nuestras informaciones.

9-  Precaución especial en zonas de conflicto armado

Siempre hay que ser precavido. Los desplazamientos terrestres, especialmente en zonas de conflicto, deben hacerse durante el día.

Si se viaja en vehículo es recomendable contratar a un chofer local y poner los letreros de “prensa” o las siglas internacionales “TV” en lugares visibles.

También es aconsejable viajar junto a otros periodistas, sobre todo veteranos, cuando se realizan coberturas arriesgadas. El periodista debe hacer saber a su medio en todo momento dónde se encuentra y en qué temas está trabajando.

10- Atención a los elementos tecnológicos

No en todos los Países del Sur, ni regiones de los mismos, en los que vamos a trabajar, encontraremos las posibilidades tecnológicas a las que podemos estar acostumbrados.

Esto se hace especialmente relevante cuando cubrimos conflictos armados, situaciones de refugio y desplazamiento, o desastres naturales.

Hay que saber muy bien cuál es el material técnico que nos hará falta en estas situaciones y si lo vamos a encontrar donde vayamos, porque se nos puede hacer muy complicado enviar nuestro trabajo si no tenemos en cuenta este punto.

Los diversos aparatos tecnológicos con posibilidad de establecer conexiones satelitales pueden ser una buena solución en muchas ocasiones, bien sea para utilizar el teléfono o para acceder a Internet.

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